Xóchitl tiene que mandar al diablo a Camacho y Nava
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva
Descorazonadora para Xóchitl Gálvez la encuesta del Gabinete de Comunicación Estratégica. Por donde se le vea.
Está 25 puntos abajo del candidato del PRI al gobierno de Hidalgo, Francisco Olvera. Sólo tiene 22 por ciento de las intenciones de voto. Y, para rematar, quien debería acompañarla en la alianza opositora, el cantante Francisco Xavier Berganza, suma 3.6 por ciento que tendría que ser de ella.
El panorama en el arranque difícilmente podría ser peor. Pero es perfectamente lógico.
Primero, porque el PRI de Hidalgo, como el de Coahuila, Tamaulipas, etcétera, es una maquinaria diseñada y aceitada, no para gobernar bien, sino para ganar elecciones. Y para ganar no se tienta la cartera ni el alma.
Segundo, porque a Xóchitl se le ofreció ser la candidata de una sólida coalición PAN, PRD, Convergencia y PT si tenía los mejores números en las encuestas. Los tuvo y una parte significativa del flanco PRD, Convergencia, PT se ha dedicada a golpearla, desgastarla. Manuel Camacho la invitó a una lucha sin cuartel contra el PRI y ni siquiera le ha podido cuidar las espaldas. ¿Qué tan diferentes serían los números con la imagen de una coalición vigorosa, alegre?
Tercero, porque el PAN indolente no le ha entregado recursos ni la ha arropado ante las catapultas de lodo tricolor. Tampoco se ha fajado para romper, ahí sí, el cerco informativo local. ¿No está enterado César Nava?
Si Camacho y Nava no hicieron lo que tenían que hacer cuando la expectativa era alta, no veo por qué lo vayan a hacer después de esta encuesta. Hidalgo pasará a ser su prioridad número 100.
Xóchitl tendría que mandarlos al diablo. Hoy. Que se queden con sus presupuestos, amarres, guadarramas, berganzas; con su pinche alianza desmadrada, podrida.
Diario Milnio
jueves, 29 de abril de 2010
Combatir la delincuencia fuera de la ley, y además legislar el fuera de la ley: pensamiento demócrata
Tocar el timbre o tumbar la puerta
El asalto a la razón
Carlos Marín
Ayer, el autor de estas líneas dio por hecho que el Senado había elaborado un dictamen “positivo” para dar un marco jurídico a las fuerzas armadas cuando sus efectivos actúan como policías.
Con mayor ingenuidad, en Tercer Grado afirmó anoche que en los cuarteles debían estar bailando La Adelita para celebrar el proyecto de Ley de Seguridad Nacional.
Sin embargo, al ver que los diputados resolvieron posponer su discusión “para no legislar al vapor”, una revisión más acuciosa de lo aprobado por los senadores hace ver que los militares no tienen motivos para celebrar y que, peor aún, más bien deben estar preocupados.
Y es que el proyecto de ley no sólo es deficiente y contiene “imprecisiones y cartas a Santaclós”, sino impone al Ejército y a la Marina Armada una camisa de fuerza.
Un dato fresco: para capturar a quien apodan El Indio, los soldados echaron abajo las puertas del domicilio en que fue sorprendido.
¿Lo habrían detenido tocando el timbre y presentando una orden de aprehensión…?
Diario Milenio
El asalto a la razón
Carlos Marín
Ayer, el autor de estas líneas dio por hecho que el Senado había elaborado un dictamen “positivo” para dar un marco jurídico a las fuerzas armadas cuando sus efectivos actúan como policías.
Con mayor ingenuidad, en Tercer Grado afirmó anoche que en los cuarteles debían estar bailando La Adelita para celebrar el proyecto de Ley de Seguridad Nacional.
Sin embargo, al ver que los diputados resolvieron posponer su discusión “para no legislar al vapor”, una revisión más acuciosa de lo aprobado por los senadores hace ver que los militares no tienen motivos para celebrar y que, peor aún, más bien deben estar preocupados.
Y es que el proyecto de ley no sólo es deficiente y contiene “imprecisiones y cartas a Santaclós”, sino impone al Ejército y a la Marina Armada una camisa de fuerza.
Un dato fresco: para capturar a quien apodan El Indio, los soldados echaron abajo las puertas del domicilio en que fue sorprendido.
¿Lo habrían detenido tocando el timbre y presentando una orden de aprehensión…?
Diario Milenio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)