Ricardo Alemán
Itinerario Político
27 de agosto de 2009
... Presidente debe explicar dónde y por qué mudó el diseño original de su gestión, qué espera de los virajes y, sobre todo, dónde falló la estrategia, el diagnóstico o el equipo... ¿Ejerció bien, mal o regular ese mandato? ¿Cumplió o no los objetivos trazados? ¿Se equivocó o no? ¿Por qué?
El Presidente no es Dios, tampoco infalible y menos todopoderoso como para no fallar... La crisis económica global, la caída en los ingresos petroleros, de la producción, de las remesas del vecino del norte, la sequía producto del calentamiento global, la influenza, la guerra contra el narco, la crisis educativa… todas las calamidades se dieron cita en la primera mitad de su gobierno, que no tiene la culpa...
El Universal
jueves, 27 de agosto de 2009
jueves, 20 de agosto de 2009
Y ya lo sabemos pero no hacemos nada, ni siquiera apagamos la TV
Sólo los amonestaron, pese a que se comprobaron irregularidades
Consejeros del IFE frenan nueva multa al PVEM y Televisa por $3 millones cada uno
Alonso Urrutia
El Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) sancionó otra vez a la dupla del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y a Televisa, al comprobarse nuevas violaciones, que caracterizaron, según opinión extendida, toda la campaña de ese instituto político.
En esta ocasión la medida es por la difusión de publicidad integrada en una telenovela, en la que uno de los actores –Raúl Araiza, que participó en los promocionales del PVEM– portaba una camisa con la leyenda Soy verde durante la transmisión de tres capítulos de Un gancho al corazón.
Sin embargo, la operación de consejeros que consistentemente han sido proclives a un trato deferente hacia las televisoras permitió convertir la aplicación de una multa de 3 millones de pesos al PVEM y otro monto igual a Televisa, en sólo una amonestación pública. Esto a pesar de haberse comprobado que era publicidad integrada.
Llamó la atención que en este caso, similar al que el Congreso le pidió al IFE una investigación (relacionada con la presunta publicidad ilegal del gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, que algunos partidos sugieren que son promocinales integrados), fuera revocada la multa bajo los oficios de los consejeros que llegaron al IFE promovidos por el PRI, encabezados por Marco Antonio Gómez Alcántar, Marco Antonio Baños, Francisco Guerrero y Virgilio Andrade, a los que se les añadió Arturo Sánchez.
El consejero electoral Marco Antonio Gómez Alcántar –al que se le ha ligado al dirigente nacional del PVEM, Jorge Emilio González, y a las televisoras– encabezó la modificación de la sanción, y si bien dijo estar de acuerdo con que efectivamente hubo una violación a la ley con la publicidad integrada, que definió como novedosa, sugirió que solamente debería quedar como amonestación
La Jornada
Consejeros del IFE frenan nueva multa al PVEM y Televisa por $3 millones cada uno
Alonso Urrutia
El Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) sancionó otra vez a la dupla del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y a Televisa, al comprobarse nuevas violaciones, que caracterizaron, según opinión extendida, toda la campaña de ese instituto político.
En esta ocasión la medida es por la difusión de publicidad integrada en una telenovela, en la que uno de los actores –Raúl Araiza, que participó en los promocionales del PVEM– portaba una camisa con la leyenda Soy verde durante la transmisión de tres capítulos de Un gancho al corazón.
Sin embargo, la operación de consejeros que consistentemente han sido proclives a un trato deferente hacia las televisoras permitió convertir la aplicación de una multa de 3 millones de pesos al PVEM y otro monto igual a Televisa, en sólo una amonestación pública. Esto a pesar de haberse comprobado que era publicidad integrada.
Llamó la atención que en este caso, similar al que el Congreso le pidió al IFE una investigación (relacionada con la presunta publicidad ilegal del gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, que algunos partidos sugieren que son promocinales integrados), fuera revocada la multa bajo los oficios de los consejeros que llegaron al IFE promovidos por el PRI, encabezados por Marco Antonio Gómez Alcántar, Marco Antonio Baños, Francisco Guerrero y Virgilio Andrade, a los que se les añadió Arturo Sánchez.
El consejero electoral Marco Antonio Gómez Alcántar –al que se le ha ligado al dirigente nacional del PVEM, Jorge Emilio González, y a las televisoras– encabezó la modificación de la sanción, y si bien dijo estar de acuerdo con que efectivamente hubo una violación a la ley con la publicidad integrada, que definió como novedosa, sugirió que solamente debería quedar como amonestación
La Jornada
viernes, 14 de agosto de 2009
Curiosa reflexión: llama al estado para que sancione a un cura por lo que piensa del estado
(Los crímenes del cura son tres: decir "caricatura de estado", "narcoestado" y por acusar a los de la Suprema Corta de Cerdos de "encubrimiento", si seguimos a pie juntillas su intención, muchos, pero realmente mucho estaríamos citados para aclarar nuestro punto de vista sobre el estado, y el es uno de los que se dicen paladines de la libertad de expresión)
Incontinencia obispal
El asalto a la razón
Carlos Marín
El obispo de Saltillo, Raúl Vera, dijo el sábado reciente que en México hay una “caricatura de Estado” y, menos metafórico, soltó: “Ya tenemos un Estado narco”.
Cinco días después (ayer), su flamígero dedo apuntó hacia la Suprema Corte, que amparó a una veintena de indígenas que resultaron víctimas también de la matanza de Acteal, porque fueron sometidos a un proceso plagado de ilegalidades y encarcelados por más de once años.
Para Vera, su liberación “se inscribe” dentro de un proceso “de encubrimiento”.
Son pues, en su interpretación, “encubridores” los ministros: Olga Sánchez Cordero, Juan Silva Meza, José Ramón Cosío y Jesús Gudiño Pelayo.
No aclara, desde luego, si de su pastoral sentencia se salvan quien propuso mantener a los beneficiados en la cárcel (Sergio Valls), o los restantes seis del pleno, que no tuvieron vela en el histórico fallo.
“Ellos, los magistrados, nos están diciendo que quien se quiera asociar con un grupo armado tendrá la protección…”, calumnia Vera, sin que reaccione la “caricatura de Estado”.
Diario Público
Incontinencia obispal
El asalto a la razón
Carlos Marín
El obispo de Saltillo, Raúl Vera, dijo el sábado reciente que en México hay una “caricatura de Estado” y, menos metafórico, soltó: “Ya tenemos un Estado narco”.
Cinco días después (ayer), su flamígero dedo apuntó hacia la Suprema Corte, que amparó a una veintena de indígenas que resultaron víctimas también de la matanza de Acteal, porque fueron sometidos a un proceso plagado de ilegalidades y encarcelados por más de once años.
Para Vera, su liberación “se inscribe” dentro de un proceso “de encubrimiento”.
Son pues, en su interpretación, “encubridores” los ministros: Olga Sánchez Cordero, Juan Silva Meza, José Ramón Cosío y Jesús Gudiño Pelayo.
No aclara, desde luego, si de su pastoral sentencia se salvan quien propuso mantener a los beneficiados en la cárcel (Sergio Valls), o los restantes seis del pleno, que no tuvieron vela en el histórico fallo.
“Ellos, los magistrados, nos están diciendo que quien se quiera asociar con un grupo armado tendrá la protección…”, calumnia Vera, sin que reaccione la “caricatura de Estado”.
Diario Público
Hay ocasiones en que es necesario el texto completo, como ahora
El verdadero enigma de Acteal
Hermann Bellinghausen
Ya que se hablaba del enigma, del jeroglífico de la masacre, cabe preguntarse si lo hay, y cuál sería. ¿La Clínica de Interés Público del CIDE y su división de estudios jurídicos? No creo. Ya ven cómo son los abogados. Independientemente de si el defendido es o no culpable, incluso de crímenes horrendos, sus defensores se plantean el reto intelectual y jurídico de sacarlo de la estacada aprovechándose de los recovecos de las leyes, las alianzas de clase (alta) y, si se puede, la coyuntura política.
El abogado Javier Cruz Angulo, sus antecesores, colaboradores, asesores y pupilos de la bien llamada clínica lograron un éxito profesional equivalente al que sacó de la cárcel a Raúl Salinas de Gortari o al asesino intelectual de Manuel Buendía, José Antonio Zorrilla Pérez. No hay enigma, sólo un logro con valor curricular y que, presumen, sentará precedente, lo que para un litigante es una medalla de oro.
Claro, suele ocurrirles a los abogados: a fuerza de atenuar los filos en apego a las formas, terminan por convencerse de la inocencia de sus defendidos. Más cuando comparten una filiación religiosa, como en este caso. Los defensores que embarcaron al CIDE en la aventura comparten la religión de un buen número de los paramilitares, y ha sido un elemento explícito en su trabajo. Eso tampoco plantea enigma.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación, subordinada al Poder Ejecutivo y a los intereses de las clases dominantes, puede ser una vergüenza, pero su determinación del miércoles pasado no encarna ningún enigma. A los jueces les presentaron un cold case del pasado (pero el quid era su malhechura), y en acatamiento de las normas, dictaminó la libertad de los paramilitares, sin por ello eximirlos de culpabilidad.
El PRI, que a la sazón de la matanza los tenía en sus filas y los protegía, ha nadado de muertito todos estos años. Nunca será un enigma. Como anunciaba un diputado suyo apenas una semana después de la masacre: no nos vamos a suicidar. No olvidar que era el partido del entonces presidente de la República. Ya hoy podrán recogerlos.
Manuel Anzaldo Meneses y Juana García Palomares (otrora frentecardenistas), quienes asesoraban política y productivamente en los tiempos de la guerra a los paramilitares de Chenalhó, los recibieron ahora a las puertas de la cárcel. Los quieren acoger, recuperar, alivianar, como un botín político. De entonces a hoy, estos dos personajes no representan un enigma; antes bien, un eslabón estable de la cadena contrainsurgente.
En cambio, sí resulta un enigma que un escritor, historiador y periodista como Héctor Aguilar Camín se embarcara, en esa triple condición, en la defensa decidida de un grupo de personas, indígenas de Chiapas, involucrados en una guerra encubierta de manual contra sus iguales, llamándolos contrarios. Intenta rescribir la historia, que según él está mal contada, y se ofrece para mejorarla. Le parece un enigma.
Sus únicas fuentes directas para tan objetiva empresa son los propios asesinos confesos (¿no serán una parte interesada?) y su entorno. Luego, testigos de lujo como los mencionados Anzaldo y García Palomares, o bien conocedores de la zona como su desinteresado colega Juan Pedro Viqueira, especialistas en guerrilla como Gustavo Hirales, y por supuesto los abogados de los presos. Se permite ignorar la montaña de evidencias testimoniales y documentales sobre la ofensiva paramilitar (nunca la acepta como tal) que condujo a la masacre del 22 de diciembre de 1997 y además causó el despojo permanente de casas, cultivos y tierras de miles de contrarios a sus defendidos.
El investigador nunca consultó a las víctimas, ni a Las Abejas como organización, ni a los organismos civiles que acompañaron y acompañan a la fecha a Las Abejas y a las comunidades autónomas zapatistas. Mucho menos a los zapatistas. Eso sí, se sumergió en los expedientes de la PGR y usó como materia prima el desprestigiado Libro blanco de dicha dependencia (1998); ambos, producto de una diligencia ministerial pobre, confusa, atenida a fuentes discutibles, y a partir de una destrucción de la escena del crimen definitivo.
Con esos elementos, elabora una versión de los hechos donde le faltan piezas, hay cosas que no entiende, y en bien de la verdad, y nada más, quisiera dilucidar. Será imposible que con esos elementos, ordeñados sólo del lado que él llama antizapatista, logre desentrañar un enigma que no existe. No, en todo caso, allí donde él rasca para encontrarlo.
En una respuesta publicada en este diario, Aguilar Camín dice que el autor de estas líneas le atribuye, de una entrevista que sólo él (yo) ha visto, el dicho de que el grupo de Las Abejas eran abejas de día y alimañas de noche. Y añade: “No es un dicho mío, era un dicho común de los antizapatistas de la zona que yo he citado para mostrar que no todos creían en la neutralidad política de Las Abejas. El dicho correcto es ‘Abejas de día, zapatos (zapatistas) de noche’” (La Jornada, 11 de agosto).
Le atribuyo la expresión que ha citado (aunque en el texto al cual responde se leía textualmente que él cita con regocijo). Pero no la niega. Y va más lejos (y más abajo): admite que él tradujo zapatos por alimañas. Esa es su aportación pues. Lo dicho: el lenguaje no perdona; el inconciente tampoco.
La Jornada
Hermann Bellinghausen
Ya que se hablaba del enigma, del jeroglífico de la masacre, cabe preguntarse si lo hay, y cuál sería. ¿La Clínica de Interés Público del CIDE y su división de estudios jurídicos? No creo. Ya ven cómo son los abogados. Independientemente de si el defendido es o no culpable, incluso de crímenes horrendos, sus defensores se plantean el reto intelectual y jurídico de sacarlo de la estacada aprovechándose de los recovecos de las leyes, las alianzas de clase (alta) y, si se puede, la coyuntura política.
El abogado Javier Cruz Angulo, sus antecesores, colaboradores, asesores y pupilos de la bien llamada clínica lograron un éxito profesional equivalente al que sacó de la cárcel a Raúl Salinas de Gortari o al asesino intelectual de Manuel Buendía, José Antonio Zorrilla Pérez. No hay enigma, sólo un logro con valor curricular y que, presumen, sentará precedente, lo que para un litigante es una medalla de oro.
Claro, suele ocurrirles a los abogados: a fuerza de atenuar los filos en apego a las formas, terminan por convencerse de la inocencia de sus defendidos. Más cuando comparten una filiación religiosa, como en este caso. Los defensores que embarcaron al CIDE en la aventura comparten la religión de un buen número de los paramilitares, y ha sido un elemento explícito en su trabajo. Eso tampoco plantea enigma.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación, subordinada al Poder Ejecutivo y a los intereses de las clases dominantes, puede ser una vergüenza, pero su determinación del miércoles pasado no encarna ningún enigma. A los jueces les presentaron un cold case del pasado (pero el quid era su malhechura), y en acatamiento de las normas, dictaminó la libertad de los paramilitares, sin por ello eximirlos de culpabilidad.
El PRI, que a la sazón de la matanza los tenía en sus filas y los protegía, ha nadado de muertito todos estos años. Nunca será un enigma. Como anunciaba un diputado suyo apenas una semana después de la masacre: no nos vamos a suicidar. No olvidar que era el partido del entonces presidente de la República. Ya hoy podrán recogerlos.
Manuel Anzaldo Meneses y Juana García Palomares (otrora frentecardenistas), quienes asesoraban política y productivamente en los tiempos de la guerra a los paramilitares de Chenalhó, los recibieron ahora a las puertas de la cárcel. Los quieren acoger, recuperar, alivianar, como un botín político. De entonces a hoy, estos dos personajes no representan un enigma; antes bien, un eslabón estable de la cadena contrainsurgente.
En cambio, sí resulta un enigma que un escritor, historiador y periodista como Héctor Aguilar Camín se embarcara, en esa triple condición, en la defensa decidida de un grupo de personas, indígenas de Chiapas, involucrados en una guerra encubierta de manual contra sus iguales, llamándolos contrarios. Intenta rescribir la historia, que según él está mal contada, y se ofrece para mejorarla. Le parece un enigma.
Sus únicas fuentes directas para tan objetiva empresa son los propios asesinos confesos (¿no serán una parte interesada?) y su entorno. Luego, testigos de lujo como los mencionados Anzaldo y García Palomares, o bien conocedores de la zona como su desinteresado colega Juan Pedro Viqueira, especialistas en guerrilla como Gustavo Hirales, y por supuesto los abogados de los presos. Se permite ignorar la montaña de evidencias testimoniales y documentales sobre la ofensiva paramilitar (nunca la acepta como tal) que condujo a la masacre del 22 de diciembre de 1997 y además causó el despojo permanente de casas, cultivos y tierras de miles de contrarios a sus defendidos.
El investigador nunca consultó a las víctimas, ni a Las Abejas como organización, ni a los organismos civiles que acompañaron y acompañan a la fecha a Las Abejas y a las comunidades autónomas zapatistas. Mucho menos a los zapatistas. Eso sí, se sumergió en los expedientes de la PGR y usó como materia prima el desprestigiado Libro blanco de dicha dependencia (1998); ambos, producto de una diligencia ministerial pobre, confusa, atenida a fuentes discutibles, y a partir de una destrucción de la escena del crimen definitivo.
Con esos elementos, elabora una versión de los hechos donde le faltan piezas, hay cosas que no entiende, y en bien de la verdad, y nada más, quisiera dilucidar. Será imposible que con esos elementos, ordeñados sólo del lado que él llama antizapatista, logre desentrañar un enigma que no existe. No, en todo caso, allí donde él rasca para encontrarlo.
En una respuesta publicada en este diario, Aguilar Camín dice que el autor de estas líneas le atribuye, de una entrevista que sólo él (yo) ha visto, el dicho de que el grupo de Las Abejas eran abejas de día y alimañas de noche. Y añade: “No es un dicho mío, era un dicho común de los antizapatistas de la zona que yo he citado para mostrar que no todos creían en la neutralidad política de Las Abejas. El dicho correcto es ‘Abejas de día, zapatos (zapatistas) de noche’” (La Jornada, 11 de agosto).
Le atribuyo la expresión que ha citado (aunque en el texto al cual responde se leía textualmente que él cita con regocijo). Pero no la niega. Y va más lejos (y más abajo): admite que él tradujo zapatos por alimañas. Esa es su aportación pues. Lo dicho: el lenguaje no perdona; el inconciente tampoco.
La Jornada
Enfrentamiento armado en el cual solo de un lado hay muertos: vieja hipótesis criminal que uso la DFS para asesinar guerrilleros
El correo ilustrado
Aclaraciones de Héctor Aguilar Camín
Agradeceré publicar esta aclaración en El Correo Ilustrado.
Afirma el reportero Roberto Garduño que varios autores e instituciones, entre ellos yo, inventaron un enfrentamiento entre zapatistas y grupos armados para negar la existencia de paramilitares en Chiapas (La Jornada,13/08/09) No inventé nada. El relato circunstanciado del ataque y la batalla de Acteal del 22 de diciembre de 1997, fue hecho por los mismos atacantes. Consta en los documentos que hice públicos en el sitio electrónico de Nexos cuando publiqué la tercera entrega de mi crónica de la matanza Acteal (El día señalado, Nexos, diciembre 2007). Crónicas y documentos pueden leerse ahora otra vez en www.nexos.com.mx.
Héctor Aguilar Camín
Respuesta del reportero
Héctor Aguilar Camín niega haber inventado una versión sobre la matanza de Acteal. Dice que su crónica toma como fuente lo dicho por los asesinos confesos. Sin embargo, oculta los múltiples testimonios de las víctimas y de sus familiares que se dieron al calor de los hechos y que fueron reafirmadas en múltiples diligencias.
Lo declarado por algunos de los asesinos confesos a los que Aguilar Camín recurre son versiones interesadas, ofrecidas mucho tiempo después de la matanza.
No está de más recordar que una de las fuentes favoritas del escritor, el defensor de los paramilitares Manuel Anzaldo, fue sancionado por las autoridades por rendir falso testimonio en el caso de Acteal.
Si el enfrentamiento del que habla Héctor Aguilar Camín de verdad sucedió, ¿por qué todas las víctimas son de un solo bando? Como han señalado diversos analistas, en Acteal hubo una masacre. Lo demás es fantasía.
Roberto Garduño
La Jornada
Aclaraciones de Héctor Aguilar Camín
Agradeceré publicar esta aclaración en El Correo Ilustrado.
Afirma el reportero Roberto Garduño que varios autores e instituciones, entre ellos yo, inventaron un enfrentamiento entre zapatistas y grupos armados para negar la existencia de paramilitares en Chiapas (La Jornada,13/08/09) No inventé nada. El relato circunstanciado del ataque y la batalla de Acteal del 22 de diciembre de 1997, fue hecho por los mismos atacantes. Consta en los documentos que hice públicos en el sitio electrónico de Nexos cuando publiqué la tercera entrega de mi crónica de la matanza Acteal (El día señalado, Nexos, diciembre 2007). Crónicas y documentos pueden leerse ahora otra vez en www.nexos.com.mx.
Héctor Aguilar Camín
Respuesta del reportero
Héctor Aguilar Camín niega haber inventado una versión sobre la matanza de Acteal. Dice que su crónica toma como fuente lo dicho por los asesinos confesos. Sin embargo, oculta los múltiples testimonios de las víctimas y de sus familiares que se dieron al calor de los hechos y que fueron reafirmadas en múltiples diligencias.
Lo declarado por algunos de los asesinos confesos a los que Aguilar Camín recurre son versiones interesadas, ofrecidas mucho tiempo después de la matanza.
No está de más recordar que una de las fuentes favoritas del escritor, el defensor de los paramilitares Manuel Anzaldo, fue sancionado por las autoridades por rendir falso testimonio en el caso de Acteal.
Si el enfrentamiento del que habla Héctor Aguilar Camín de verdad sucedió, ¿por qué todas las víctimas son de un solo bando? Como han señalado diversos analistas, en Acteal hubo una masacre. Lo demás es fantasía.
Roberto Garduño
La Jornada
jueves, 13 de agosto de 2009
Cagatintas se olvida de ponerle nombres: por qué será? Y demás barbaridades
(El B tiene la sospecha infundada que en algún momento del siglo XXI este quinteto de cagatintas perdió la cabeza, las ideas, la honestidad y la profesión: Ciro Gómez, Marín, López Dóriga, Aguilar Camín desde el sexenio de Salinas, y el imbécil de Román Revueltas.)
La amenaza zapatista contra Aguilar Camín
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva
Basta de terrorismo verbal. ¿Qué hizo Héctor Aguilar Camín para que un líder político de los Altos de Chiapas le lance una fatwa, responsabilizándolo de la violencia que pudiera desencadenarse luego de que la Suprema Corte de Justicia ordenara la inmediata libertad de 20 de los presuntos asesinos de la matanza de Acteal que, dígase lo que se diga, ya purgaron 12 años en prisión?
Aguilar Camín escribió dos textos en la revista Nexos (noviembre y diciembre, 2007): una reconstrucción impactante, leída como trabajo de un historiador o reportaje de un periodista. Su tesis rectora fue clara de principio a fin: zapatistas y antizapatistas de la zona se armaron para aniquilarse. Pero lejos de proponer una verdad absoluta, Héctor abrió una batería de preguntas. Por ejemplo, ¿quién apiló los cadáveres y agregó los machetazos y los cráneos estallados aquel 22 de diciembre de 1997?
Trabajó con un rigor que debió ponerle los pelos de punta a los supersticiosos que han sido incapaces de probar la presunta acción planeada y ejecutada en Acteal por autoridades estatales, Ejército y gobierno federal, cuando afirmó que lo ocurrido fue una matanza cometida durante y después de una batalla, y que la investigación judicial no buscó la verdad ni hizo justicia: “Hay presos inocentes y culpables libres”.
Retomó intermitentemente esos criterios en su columna diaria de MILENIO. Ayer, la Corte, lisa y llanamente, le dio la razón en el punto de los procesos judiciales viciados. “No puede entenderse que este Tribunal esté absolviendo culpables”, dijo el ministro José Ramón Cossío. “Lo único que ha determinado es que a los quejosos no se les siguió un debido proceso”.
Es execrable, por tanto, la amenaza de un grupo político contra un periodista-historiador, cuyo pecado fue haber hecho una investigación de gran calado.
Tarde, pero justo
El asalto a la razón
Carlos Marín
2009-08-13•Al Frente
Dos precisiones de los ministros que sesionaron ayer permiten comprender mejor por qué una veintena de indígenas (por lo pronto) recuperaron su libertad, luego de más de once años de encierro por la matanza de Acteal:
1. A la Suprema Corte de Justicia no le corresponde resolver si entre los beneficiados hay inocentes o culpables, pero sí tomar una decisión ante la evidencia de que se violaron sus derechos procesales (José Ramón Cosío).
2. Es ilícito que la policía y el Ministerio Público entreguen a los “testigos” listas con los nombres de probables implicados (Juan Silva Meza).
Quienes creen la insidiosa patraña que propalan los beneficiarios de la matanza contra “la Corte y sus cómplices”, debieran releer a Héctor Aguilar Camín (MILENIO del 5 de agosto) sobre cómo un acusador, “que no entendía ni hablaba español” y que había incriminado a sólo cuatro personas, dos horas más tarde presentó una relación escrita ¡con 160 nombres! que, según admitió el mismo “testigo”, le fue dada por “los judiciales…”
Acteal y el fallo de la Suprema Corte
Día con día
Héctor Aguilar Camín
2009-08-13•Al Frente
El fallo de la Suprema Corte sobre Acteal corrige el destino de los encarcelados en un proceso judicial viciado. Repara una arbitrariedad, y esto es siempre digno de nota y celebración.
Pero Acteal sigue siendo un jeroglífico. Más allá de los aspectos legales, está el problema de la verdad, el esclarecimiento puntual de cómo fue la matanza y quiénes sus ejecutores. Algunos están presos, otros no.
La acusación hecha a granel sobre los actuales recluidos y sobre muchas otras personas mencionadas por los testigos ha sido una pesada cortina de testimonios que no describen el hecho con el rigor necesario ni para la causa judicial ni para el conocimiento histórico de lo sucedido.
El fallo corrige aberraciones del juicio pero no abre un camino al esclarecimiento de la verdad más allá del proceso judicial. Acteal es una asignatura pendiente de nuestro conocimiento, no sólo de nuestra justicia.
El fallo podría tener consecuencias enormes, en cambio, para la corrección del sistema judicial mexicano en todos los casos de fabricación de culpables, lamentable especialidad de nuestra justicia.
La Corte ha sentado criterios que deben cumplir autoridades y jueces para garantizar el debido proceso en la acusación, la consignación, el juicio y la sentencia de los inculpados de un delito.
El cumplimiento de estos criterios por las diversas instancias del proceso judicial pueden significar un antes y un después en la seguridad jurídica de México.
La fabricación de culpables gracias a la ausencia de debido proceso judicial es materia de grandes casos paradigmáticos que pasan a los medios porque tocan fibras sensibles de la política y de la vida pública.
Pero es también una dura realidad cotidiana en innumerables juicios anónimos, que nunca llegan a los diarios pero deshacen vidas y familias.
Hasta ahora, quien puede poner a las autoridades de su lado puede también culpar, consignar y encarcelar a quien desee: por razones políticas o económicas, por antagonismo personal o por servicios profesionales a terceros, como tantos abogados.
Contra la fabricación de culpables sólo pueden triunfar la efectiva presunción de inocencia y el debido proceso de juicio que garantiza al acusado el derecho a la defensa en libertad y el respeto de sus garantías fundamentales.
Los criterios fijados ayer por la Corte sobre las averiguaciones previas, las pruebas judiciales y la defensa adecuada son un enorme paso en el camino correcto.
Diario Milenio
La amenaza zapatista contra Aguilar Camín
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva
Basta de terrorismo verbal. ¿Qué hizo Héctor Aguilar Camín para que un líder político de los Altos de Chiapas le lance una fatwa, responsabilizándolo de la violencia que pudiera desencadenarse luego de que la Suprema Corte de Justicia ordenara la inmediata libertad de 20 de los presuntos asesinos de la matanza de Acteal que, dígase lo que se diga, ya purgaron 12 años en prisión?
Aguilar Camín escribió dos textos en la revista Nexos (noviembre y diciembre, 2007): una reconstrucción impactante, leída como trabajo de un historiador o reportaje de un periodista. Su tesis rectora fue clara de principio a fin: zapatistas y antizapatistas de la zona se armaron para aniquilarse. Pero lejos de proponer una verdad absoluta, Héctor abrió una batería de preguntas. Por ejemplo, ¿quién apiló los cadáveres y agregó los machetazos y los cráneos estallados aquel 22 de diciembre de 1997?
Trabajó con un rigor que debió ponerle los pelos de punta a los supersticiosos que han sido incapaces de probar la presunta acción planeada y ejecutada en Acteal por autoridades estatales, Ejército y gobierno federal, cuando afirmó que lo ocurrido fue una matanza cometida durante y después de una batalla, y que la investigación judicial no buscó la verdad ni hizo justicia: “Hay presos inocentes y culpables libres”.
Retomó intermitentemente esos criterios en su columna diaria de MILENIO. Ayer, la Corte, lisa y llanamente, le dio la razón en el punto de los procesos judiciales viciados. “No puede entenderse que este Tribunal esté absolviendo culpables”, dijo el ministro José Ramón Cossío. “Lo único que ha determinado es que a los quejosos no se les siguió un debido proceso”.
Es execrable, por tanto, la amenaza de un grupo político contra un periodista-historiador, cuyo pecado fue haber hecho una investigación de gran calado.
Tarde, pero justo
El asalto a la razón
Carlos Marín
2009-08-13•Al Frente
Dos precisiones de los ministros que sesionaron ayer permiten comprender mejor por qué una veintena de indígenas (por lo pronto) recuperaron su libertad, luego de más de once años de encierro por la matanza de Acteal:
1. A la Suprema Corte de Justicia no le corresponde resolver si entre los beneficiados hay inocentes o culpables, pero sí tomar una decisión ante la evidencia de que se violaron sus derechos procesales (José Ramón Cosío).
2. Es ilícito que la policía y el Ministerio Público entreguen a los “testigos” listas con los nombres de probables implicados (Juan Silva Meza).
Quienes creen la insidiosa patraña que propalan los beneficiarios de la matanza contra “la Corte y sus cómplices”, debieran releer a Héctor Aguilar Camín (MILENIO del 5 de agosto) sobre cómo un acusador, “que no entendía ni hablaba español” y que había incriminado a sólo cuatro personas, dos horas más tarde presentó una relación escrita ¡con 160 nombres! que, según admitió el mismo “testigo”, le fue dada por “los judiciales…”
Acteal y el fallo de la Suprema Corte
Día con día
Héctor Aguilar Camín
2009-08-13•Al Frente
El fallo de la Suprema Corte sobre Acteal corrige el destino de los encarcelados en un proceso judicial viciado. Repara una arbitrariedad, y esto es siempre digno de nota y celebración.
Pero Acteal sigue siendo un jeroglífico. Más allá de los aspectos legales, está el problema de la verdad, el esclarecimiento puntual de cómo fue la matanza y quiénes sus ejecutores. Algunos están presos, otros no.
La acusación hecha a granel sobre los actuales recluidos y sobre muchas otras personas mencionadas por los testigos ha sido una pesada cortina de testimonios que no describen el hecho con el rigor necesario ni para la causa judicial ni para el conocimiento histórico de lo sucedido.
El fallo corrige aberraciones del juicio pero no abre un camino al esclarecimiento de la verdad más allá del proceso judicial. Acteal es una asignatura pendiente de nuestro conocimiento, no sólo de nuestra justicia.
El fallo podría tener consecuencias enormes, en cambio, para la corrección del sistema judicial mexicano en todos los casos de fabricación de culpables, lamentable especialidad de nuestra justicia.
La Corte ha sentado criterios que deben cumplir autoridades y jueces para garantizar el debido proceso en la acusación, la consignación, el juicio y la sentencia de los inculpados de un delito.
El cumplimiento de estos criterios por las diversas instancias del proceso judicial pueden significar un antes y un después en la seguridad jurídica de México.
La fabricación de culpables gracias a la ausencia de debido proceso judicial es materia de grandes casos paradigmáticos que pasan a los medios porque tocan fibras sensibles de la política y de la vida pública.
Pero es también una dura realidad cotidiana en innumerables juicios anónimos, que nunca llegan a los diarios pero deshacen vidas y familias.
Hasta ahora, quien puede poner a las autoridades de su lado puede también culpar, consignar y encarcelar a quien desee: por razones políticas o económicas, por antagonismo personal o por servicios profesionales a terceros, como tantos abogados.
Contra la fabricación de culpables sólo pueden triunfar la efectiva presunción de inocencia y el debido proceso de juicio que garantiza al acusado el derecho a la defensa en libertad y el respeto de sus garantías fundamentales.
Los criterios fijados ayer por la Corte sobre las averiguaciones previas, las pruebas judiciales y la defensa adecuada son un enorme paso en el camino correcto.
Diario Milenio
AMLO y el verbo Amagar: hacer ademán de herir o golpear
(Según la real academia de la lengua española, y que al paso el B afirma no estar de acuerdo con esos vejetes, dice que la palabra AMAGAR, tiene los siguientes siginificados, aun cuando el 5 y el 6 tienen un sentido neutro, el B sostiene que el reportero lo usa en los SEIS sentidos restantes)
amagar.
(Quizá del gót. af-maga, desamparar, y este der. de magan, tener fuerza).
1. tr. Hacer ademán de herir o golpear.
2. tr. Amenazar a alguien con algún mal o mostrar intención de hacérselo.
3. tr. Dicho de un mal: Amenazar o presentarse como inminente, a una o más personas o cosas.
4. tr. Dicho de una enfermedad: Manifestar en alguien sus primeros síntomas.
5. tr. Mostrar intención o disposición de hacer algo próxima o inmediatamente.
6. intr. Estar próximo a sobrevenir.
7. intr. Ec. Dicho de un incendio: Manifestarse su primera señal.
8. prnl. coloq. Ocultarse, esconderse. U. t. c. tr.
Amaga con reactivar la resistencia civil pacífica
Concepción Buenavista • Heliodoro Cárdenas y Óscar Rodríguez
Diario Milenio
amagar.
(Quizá del gót. af-maga, desamparar, y este der. de magan, tener fuerza).
1. tr. Hacer ademán de herir o golpear.
2. tr. Amenazar a alguien con algún mal o mostrar intención de hacérselo.
3. tr. Dicho de un mal: Amenazar o presentarse como inminente, a una o más personas o cosas.
4. tr. Dicho de una enfermedad: Manifestar en alguien sus primeros síntomas.
5. tr. Mostrar intención o disposición de hacer algo próxima o inmediatamente.
6. intr. Estar próximo a sobrevenir.
7. intr. Ec. Dicho de un incendio: Manifestarse su primera señal.
8. prnl. coloq. Ocultarse, esconderse. U. t. c. tr.
Amaga con reactivar la resistencia civil pacífica
Concepción Buenavista • Heliodoro Cárdenas y Óscar Rodríguez
Diario Milenio
miércoles, 12 de agosto de 2009
Le agradece al panzón tragamierda su REALISMO! Es el mismo que negaba la crisis hasta hace unas semanas!
(Típica actitud de lameculos)
El realismo de Carstens
Estira y afloja
Jesús Rangel
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens, fue realista en la audiencia de la Cámara de Senadores, y ¡qué bueno!, y aunque todavía no presentó al Congreso los presupuestos de Ingresos y Egresos de la Federación para 2010, las presiones ya se hicieron sentir en el ámbito político.
Diario Milenio
El realismo de Carstens
Estira y afloja
Jesús Rangel
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens, fue realista en la audiencia de la Cámara de Senadores, y ¡qué bueno!, y aunque todavía no presentó al Congreso los presupuestos de Ingresos y Egresos de la Federación para 2010, las presiones ya se hicieron sentir en el ámbito político.
Diario Milenio
Que tal con Rambo- Javis!!! Una guerra es una guerra, no un juego de niños
(Al articulero le parece excesivo el precio a pagar: RESPETAR LOS DERECHOS HUMANOS!, pero también acepta que los milicos, PARA GANAR LA GUERRA, tendrán que continuar con su estrategia gorila. Y estos son los demócratas que veían a AMLO como un peligro para el rancho)
El bisturí y la espada
Fuerzas Armadas
Javier Ibarrola
Las fuerzas armadas permanentes del país nunca han querido ser policías... Su formación, vocación y concepción de la patria los lleva a mentalidades superiores ... Y no lo quieren ser, porque en tanto las agencias policiacas representan el bisturí para operar los males sociales, las fuerzas armadas son la espada que, quiérase o no, actúa sin anestesia cuando se trata de amputar la podredumbre del cuerpo... Toda guerra tiene como único objetivo vencer al enemigo por cualquier medio. Y para eso se preparan los soldados... La guerra contra el narcotráfico... arroja ya buen balance... coloca a los narcos en la desesperación al grado de llegar a intentar atentar contra la vida del Presidente... Por eso Felipe Calderón no sólo agradece amplia y públicamente a su Estado Mayor el cuidarlo como lo cuida, sino que ante el propio presidente de Estados Unidos reta a todo mundo a que aporte una sola prueba sobre algún tipo de violación a los derechos humanos que haya cometido el Ejército o la Marina.
(El pasaje vale un paréntesis. Cuando el entonces presidente Gustavo Díaz nombró al coronel Luis Gutiérrez Oropeza, jefe del Estado Mayor Presidencial, se dio el siguiente diálogo narrado en un pequeño libro escrito por el propio Gutiérrez Oropeza:
“Coronel; si en el desempeño de sus funciones tiene usted que violar la Constitución, no me lo consulte, porque yo, el Presidente, nunca le autorizaré que la viole, pero si se trata de la seguridad de México o de la vida de mis familiares, Coronel, ¡viólela!, pero donde yo me entere, yo, el presidente, lo corro y lo proceso, pero su amigo Gustavo Díaz Ordaz le vivirá agradecido”).
La defensa presidencial tiene, sin embargo, su carga política ya que en el Congreso estadunidense se argumenta ahora con singular recurrencia que en tanto México no obligue a sus fuerzas armadas a respetar los derechos humanos —como si no lo hicieran— no autorizarían el restante 15 por ciento de ayuda que infiere la Iniciativa Mérida. Realmente la ayuda que Estados Unidos envía a México supuestamente para luchar contra el narcotráfico está sirviendo para otros fines, iguales de urgentes y necesarios. Por ejemplo, el Hospital Central Militar está recibiendo un fuerte presupuesto para mejorar todos sus servicios... Quizá el precio sea demasiado alto, pero se tendrá que pagar... Y habrá que acostumbrarse a ello, por difícil que esto parezca. Por lo pronto en cuanto a la acción de la espada, que tendrá que seguir amputando sin anestesia si alguna vez queremos vencer en esta guerra.
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Emilio Álvarez Icaza, se lamenta en su último informe que las denuncias contra los soldados se han multiplicado por cuatro, y sugiere castigar, sin palo y sin cuarta, a los culpables para “recuperar la confianza”. Y vuelta a la quimera: “Es que en la lucha contra el crimen esencialmente la mejor manera de combatir el crimen es no cometiendo delitos, es decir al crimen se le combate con la ley, no cometiendo delitos y eso es una lógica que funciona en cualquier país”, dice el ombudsman capitalino. Donde se pierde él y demás derecho humanistas es en la lógica de la guerra, la cual en cualquier país infiere si no combatir el delito con el delito, sí combatir el crimen con la fuerza letal del Estado, que no otra cosa son las fuerzas armadas permanentes. El Ejército no requiere de recuperar la confianza de la sociedad, puesto que nunca la ha perdido. Aún ahora, cuando se le pregunta a un ciudadano común qué prefiere: dejar el campo a la delincuencia o que el Ejército se haga cargo de la seguridad del país esgrimiendo su espada, no dudan en escoger esta última opción.
Diario Milenio
El bisturí y la espada
Fuerzas Armadas
Javier Ibarrola
Las fuerzas armadas permanentes del país nunca han querido ser policías... Su formación, vocación y concepción de la patria los lleva a mentalidades superiores ... Y no lo quieren ser, porque en tanto las agencias policiacas representan el bisturí para operar los males sociales, las fuerzas armadas son la espada que, quiérase o no, actúa sin anestesia cuando se trata de amputar la podredumbre del cuerpo... Toda guerra tiene como único objetivo vencer al enemigo por cualquier medio. Y para eso se preparan los soldados... La guerra contra el narcotráfico... arroja ya buen balance... coloca a los narcos en la desesperación al grado de llegar a intentar atentar contra la vida del Presidente... Por eso Felipe Calderón no sólo agradece amplia y públicamente a su Estado Mayor el cuidarlo como lo cuida, sino que ante el propio presidente de Estados Unidos reta a todo mundo a que aporte una sola prueba sobre algún tipo de violación a los derechos humanos que haya cometido el Ejército o la Marina.
(El pasaje vale un paréntesis. Cuando el entonces presidente Gustavo Díaz nombró al coronel Luis Gutiérrez Oropeza, jefe del Estado Mayor Presidencial, se dio el siguiente diálogo narrado en un pequeño libro escrito por el propio Gutiérrez Oropeza:
“Coronel; si en el desempeño de sus funciones tiene usted que violar la Constitución, no me lo consulte, porque yo, el Presidente, nunca le autorizaré que la viole, pero si se trata de la seguridad de México o de la vida de mis familiares, Coronel, ¡viólela!, pero donde yo me entere, yo, el presidente, lo corro y lo proceso, pero su amigo Gustavo Díaz Ordaz le vivirá agradecido”).
La defensa presidencial tiene, sin embargo, su carga política ya que en el Congreso estadunidense se argumenta ahora con singular recurrencia que en tanto México no obligue a sus fuerzas armadas a respetar los derechos humanos —como si no lo hicieran— no autorizarían el restante 15 por ciento de ayuda que infiere la Iniciativa Mérida. Realmente la ayuda que Estados Unidos envía a México supuestamente para luchar contra el narcotráfico está sirviendo para otros fines, iguales de urgentes y necesarios. Por ejemplo, el Hospital Central Militar está recibiendo un fuerte presupuesto para mejorar todos sus servicios... Quizá el precio sea demasiado alto, pero se tendrá que pagar... Y habrá que acostumbrarse a ello, por difícil que esto parezca. Por lo pronto en cuanto a la acción de la espada, que tendrá que seguir amputando sin anestesia si alguna vez queremos vencer en esta guerra.
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Emilio Álvarez Icaza, se lamenta en su último informe que las denuncias contra los soldados se han multiplicado por cuatro, y sugiere castigar, sin palo y sin cuarta, a los culpables para “recuperar la confianza”. Y vuelta a la quimera: “Es que en la lucha contra el crimen esencialmente la mejor manera de combatir el crimen es no cometiendo delitos, es decir al crimen se le combate con la ley, no cometiendo delitos y eso es una lógica que funciona en cualquier país”, dice el ombudsman capitalino. Donde se pierde él y demás derecho humanistas es en la lógica de la guerra, la cual en cualquier país infiere si no combatir el delito con el delito, sí combatir el crimen con la fuerza letal del Estado, que no otra cosa son las fuerzas armadas permanentes. El Ejército no requiere de recuperar la confianza de la sociedad, puesto que nunca la ha perdido. Aún ahora, cuando se le pregunta a un ciudadano común qué prefiere: dejar el campo a la delincuencia o que el Ejército se haga cargo de la seguridad del país esgrimiendo su espada, no dudan en escoger esta última opción.
Diario Milenio
Perfil de lectores del diario El Universal: una muestra de los mostros
¿Hizo bien la Corte al mantener el fuero militar?
Los ministros decidieron que los elementos de las Fuerzas Armadas que cometan delitos que afecten a la población seguirán siendo juzgados por los tribunales militares ¿Qué opinas?
Es correcta la decisión, el ejército es la mejor institución que tienen los mexicanos.
NI HABLAR!!! ESTA VEZ SI SE VIERON UTILES LOS VIEJITOS DE LA CORTE. NUESTRAS FUERZAS ARMADAS SON LAS UNICAS QUE PUEDEN PONER ORDEN EN NUESTRO QUERIDO MEXICO, DONDE LA LIBERTAD SE HA CONFUNDIDO CON LIBERTINAJE.
ESTOY DE ACUERDO QUE EL EJERCITO JUZGUE A LOS MILITARES Y NO POR LA SUPREMA CORTE. EL EJERCITO ES LA ÚNICA INSTITUCIÓN EN LA CUAL PODEMOS CONFIAR, SI EL EJERCITO NO ESTUVIERA EN LOS RECORRIDOS DE LAS CIUDADES ESTAS FUERAN UN CAOS EN MANOS DE POLICIAS JUDICIALES (PGR) CORRUPTAS POR LA AMBICIÓN DL DINERO FÁCIL. EL EJERCITO MEXICANO ESTA PREPARADO PARA LA GUERRA Y PARA CUALQUIER TIPO DE MISIÓN QUE SE LE ENCOMIENDE, LLEVÁNDOLA A CABO POR EL GRAN AMOR A LA PATRIA Y A LA CONSERVACIÓN DE LOS BUENOS VALORES QUE DEBEMOS PRESERVAR COMO CIUDADANOS. ÁNIMO EJERCITO MEXICANO, GENERALES OFICIALES Y TROPA, Y RECUERDEN QUE AUN ESTAMOS LAS RESERVAS (CIVILES EX MILITARES).
RESPETEN A LOS SOLDADOS, QUE ES LO ÚLTIMO SANO EN NUESTRO PAÍS.
...
Los ministros decidieron que los elementos de las Fuerzas Armadas que cometan delitos que afecten a la población seguirán siendo juzgados por los tribunales militares ¿Qué opinas?
Es correcta la decisión, el ejército es la mejor institución que tienen los mexicanos.
NI HABLAR!!! ESTA VEZ SI SE VIERON UTILES LOS VIEJITOS DE LA CORTE. NUESTRAS FUERZAS ARMADAS SON LAS UNICAS QUE PUEDEN PONER ORDEN EN NUESTRO QUERIDO MEXICO, DONDE LA LIBERTAD SE HA CONFUNDIDO CON LIBERTINAJE.
ESTOY DE ACUERDO QUE EL EJERCITO JUZGUE A LOS MILITARES Y NO POR LA SUPREMA CORTE. EL EJERCITO ES LA ÚNICA INSTITUCIÓN EN LA CUAL PODEMOS CONFIAR, SI EL EJERCITO NO ESTUVIERA EN LOS RECORRIDOS DE LAS CIUDADES ESTAS FUERAN UN CAOS EN MANOS DE POLICIAS JUDICIALES (PGR) CORRUPTAS POR LA AMBICIÓN DL DINERO FÁCIL. EL EJERCITO MEXICANO ESTA PREPARADO PARA LA GUERRA Y PARA CUALQUIER TIPO DE MISIÓN QUE SE LE ENCOMIENDE, LLEVÁNDOLA A CABO POR EL GRAN AMOR A LA PATRIA Y A LA CONSERVACIÓN DE LOS BUENOS VALORES QUE DEBEMOS PRESERVAR COMO CIUDADANOS. ÁNIMO EJERCITO MEXICANO, GENERALES OFICIALES Y TROPA, Y RECUERDEN QUE AUN ESTAMOS LAS RESERVAS (CIVILES EX MILITARES).
RESPETEN A LOS SOLDADOS, QUE ES LO ÚLTIMO SANO EN NUESTRO PAÍS.
...
martes, 11 de agosto de 2009
El pecado de Zelaya: elogiar a AMLO. El pecado de Ciro: sus tripas
Obama, Calderón y las “dos pendejadas” de Zelaya
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva
Había unanimidad. Al menos entre funcionarios, asesores y legisladores con quienes platiqué la noche del domingo en el viejo Hospicio Cabañas de Guadalajara, en la Cumbre de Líderes de América del Norte: el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, cometió “dos pendejadas” en la Ciudad de México.
“Megapendejadas”, recalificó uno de ellos.
Las dos habrían sido respondidas ayer. La primera, por Barack Obama. Zelaya pensó que era buena idea usar a México como plataforma para reclamar que Estados Unidos no había hecho lo necesario para ahogar el golpe de Estado. Usó la muletilla de que 70 por ciento de la economía hondureña depende de la estadunidense. Por eso, dijo, retrotrayendo sin querer a Vicente Fox, que Washington podía resolver el asunto en cinco minutos.
Obama le contestó mostrándole dulcemente los colmillos: a él, y también a Hugo Chávez, a Raúl Castro. Y con el argumento de que esos que se la han vivido criticando las, reales o ficticias, injerencias de Estados Unidos, hoy claman por el big stick. ¡Zoc!
Calderón se hizo cargo de la segunda. En vez de ofenderse por el entusiasta elogio de su huésped Zelaya a Andrés Manuel López Obrador el miércoles pasado, se tomó cuatro días para pensarla bien. Al quinto, es decir ayer, dejó en claro que había mandado al diablo la solicitud del hondureño para que intercediera por él ante el poderoso Obama. Con el entusiasmo con que Zelaya habló en el Teatro de la Ciudad, Calderón se sumó al exhorto de la Cumbre para rechazar cualquier intervención directa en el país centroamericano. ¡Zoc, zoc!
“Que lo defienda Óscar Arias, nosotros ya hicimos lo que teníamos que hacer”, me dijo un funcionario. “Y ya vimos quién es: un malagradecido, o un loco”.
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva
Había unanimidad. Al menos entre funcionarios, asesores y legisladores con quienes platiqué la noche del domingo en el viejo Hospicio Cabañas de Guadalajara, en la Cumbre de Líderes de América del Norte: el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, cometió “dos pendejadas” en la Ciudad de México.
“Megapendejadas”, recalificó uno de ellos.
Las dos habrían sido respondidas ayer. La primera, por Barack Obama. Zelaya pensó que era buena idea usar a México como plataforma para reclamar que Estados Unidos no había hecho lo necesario para ahogar el golpe de Estado. Usó la muletilla de que 70 por ciento de la economía hondureña depende de la estadunidense. Por eso, dijo, retrotrayendo sin querer a Vicente Fox, que Washington podía resolver el asunto en cinco minutos.
Obama le contestó mostrándole dulcemente los colmillos: a él, y también a Hugo Chávez, a Raúl Castro. Y con el argumento de que esos que se la han vivido criticando las, reales o ficticias, injerencias de Estados Unidos, hoy claman por el big stick. ¡Zoc!
Calderón se hizo cargo de la segunda. En vez de ofenderse por el entusiasta elogio de su huésped Zelaya a Andrés Manuel López Obrador el miércoles pasado, se tomó cuatro días para pensarla bien. Al quinto, es decir ayer, dejó en claro que había mandado al diablo la solicitud del hondureño para que intercediera por él ante el poderoso Obama. Con el entusiasmo con que Zelaya habló en el Teatro de la Ciudad, Calderón se sumó al exhorto de la Cumbre para rechazar cualquier intervención directa en el país centroamericano. ¡Zoc, zoc!
“Que lo defienda Óscar Arias, nosotros ya hicimos lo que teníamos que hacer”, me dijo un funcionario. “Y ya vimos quién es: un malagradecido, o un loco”.
lunes, 10 de agosto de 2009
Gran frase de reportero balín
(Y el B se pregunta, si los medios en la república bananera viven de la propaganda, entonces?
Darle voz a un terrorista
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva
(...)
periodismo vs propaganda...
Diario Milenio
Darle voz a un terrorista
La historia en breve
Ciro Gómez Leyva
(...)
periodismo vs propaganda...
Diario Milenio
sábado, 8 de agosto de 2009
En Guanatos también se piensa, y cabrón: lo que quiere decir es que AMLO se retire de la política.
Ni contigo ni sin ti
Acentos
Diego Petersen Farah
(...)
Expulsarlo ya y cortar por lo sano esta relación enferma entre Andrés y el PRD es lo mejor a largo plazo, pero eso significa que López Obrador sea candidato por los otros partidos y que el PRD diga adiós a cualquier aspiración en 2012. Mantener a López Obrador en las filas perredistas tiene un costo enorme no sólo en la imagen exterior, en la que PRD y Peje se igualan para bien y para mal, sino también en las relaciones internas de un partido resquebrajado por un falsa disyuntiva, “estás conmigo o contra mí”. Mantener al Peje es mantener la preminencia de un esquema de control corporativo que vimos operar con toda su fuerza en Iztapalapa y es aceptar la existencia del chantaje y los caprichos del líder moral que inhiben las pocas, pero reales, fuerzas que empujan a la institucionalización del PRD.
Diario Público
Acentos
Diego Petersen Farah
(...)
Expulsarlo ya y cortar por lo sano esta relación enferma entre Andrés y el PRD es lo mejor a largo plazo, pero eso significa que López Obrador sea candidato por los otros partidos y que el PRD diga adiós a cualquier aspiración en 2012. Mantener a López Obrador en las filas perredistas tiene un costo enorme no sólo en la imagen exterior, en la que PRD y Peje se igualan para bien y para mal, sino también en las relaciones internas de un partido resquebrajado por un falsa disyuntiva, “estás conmigo o contra mí”. Mantener al Peje es mantener la preminencia de un esquema de control corporativo que vimos operar con toda su fuerza en Iztapalapa y es aceptar la existencia del chantaje y los caprichos del líder moral que inhiben las pocas, pero reales, fuerzas que empujan a la institucionalización del PRD.
Diario Público
miércoles, 5 de agosto de 2009
Democratito articulero que se cree médico y profeta
Carlos Loret de Mola
Historias de reportero
En tres años pasó de ser el político más amado al más odiado, se desplomó del 35% de los votos a hacer esfuerzos para mantener el registro de sus dos partidos aliados, de tener 15 millones a nivel nacional a concentrar sus esfuerzos en conseguir 180 mil sufragios en Iztapalapa y radicalizó su autoritarismo hasta llevarlo a niveles de intolerancia exhibida públicamente como no se recuerda en décadas.
En esos mismos tres años, no bajó del nada despreciable 16% de personas que votarían por él para presidente, cumplió en que su movimiento no derivaría en violencia física y abrazó un discurso de que vendría una crisis económica cuando nadie pensaba en un escenario como el actual (dirían los apostadores, “hizo la chica”).
Para un hombre poderoso y deseoso de poder, como AMLO, el saldo 2006-2009 es negativo, pero no de bancarrota política. No está políticamente muerto, pero sí gravemente herido (un metafórico médico legista podría asustarse de la cantidad de heridas autoinfligidas).
El Universal
Historias de reportero
En tres años pasó de ser el político más amado al más odiado, se desplomó del 35% de los votos a hacer esfuerzos para mantener el registro de sus dos partidos aliados, de tener 15 millones a nivel nacional a concentrar sus esfuerzos en conseguir 180 mil sufragios en Iztapalapa y radicalizó su autoritarismo hasta llevarlo a niveles de intolerancia exhibida públicamente como no se recuerda en décadas.
En esos mismos tres años, no bajó del nada despreciable 16% de personas que votarían por él para presidente, cumplió en que su movimiento no derivaría en violencia física y abrazó un discurso de que vendría una crisis económica cuando nadie pensaba en un escenario como el actual (dirían los apostadores, “hizo la chica”).
Para un hombre poderoso y deseoso de poder, como AMLO, el saldo 2006-2009 es negativo, pero no de bancarrota política. No está políticamente muerto, pero sí gravemente herido (un metafórico médico legista podría asustarse de la cantidad de heridas autoinfligidas).
El Universal
martes, 4 de agosto de 2009
La Beta, como el presidente, vive en otro país, la primera por que le pagan, el segundo por necio
Dictadura con piel de oveja
Roberta Garza
(...)
La pregunta que ojalá México nunca tenga que hacerse es, ¿cómo quitar del poder, sin violentar la legalidad democrática, a un gobernante que se mea en la libertad ciudadana y en los valores democráticos pero que llegó a la silla amparado por esa misma legalidad democrática?
Diario Milenio
Roberta Garza
(...)
La pregunta que ojalá México nunca tenga que hacerse es, ¿cómo quitar del poder, sin violentar la legalidad democrática, a un gobernante que se mea en la libertad ciudadana y en los valores democráticos pero que llegó a la silla amparado por esa misma legalidad democrática?
Diario Milenio
lunes, 3 de agosto de 2009
Otro democratito
(Y el blog se pregunta, si AMLO es un caso perdido en política, por qué seguir hablando de el? O, aun mejor, por qué la obsesión de hablar mal de el? Todo mundo sabe que los reporteritos tienen jefes, empleadores, amos, y que trabajan esencialmente por dinero. Entonces, podemos concluir apresuradamente que Juanito, hijo de Becerra, Acosta de algún ingenuo, es otro democratito con aires de crítico. PALABRAS CLAVE: CASI ganas o te la ROBO la mafia da IGUAL)
¿Alguien le habla a López Obrador?
Doble Fondo
Juan P. Becerra-Acosta
(...)
Tres años después de los comicios presidenciales de 2006, pregunto: ¿alguien le habla a López Obrador? ¿Alguien en su círculo más cercano —laboral o familiar— se atreve a hablarle con franqueza, con honestidad, con sensatez, con datos duros? ¿Alguien entre sus colaboradores más próximos tiene el valor de contradecirlo y le dice: “Señor presidente, usted no debe ser candidato presidencial, los números no lo favorecen”? ¿Alguien entre sus familiares le dice: “Andrés (o papá, o mi amor, o carnalito), no debes competir en 2012, ya cumpliste con tu misión histórica, casi ganas la Presidencia (o te la robó la mafia, da igual), pero en 2012 no vas a ganar, y sí vas a perjudicar a toda la izquierda electoral, porque vas a quedar en un remotísimo tercer lugar que no va a servir de gran cosa ni a tu movimiento, salvo por el dinero que les vas a agenciar al PT y a Convergencia, y que podrías utilizar para volver a lanzarte en 2018”?
¿Alguien le habla a López Obrador?
Doble Fondo
Juan P. Becerra-Acosta
(...)
Tres años después de los comicios presidenciales de 2006, pregunto: ¿alguien le habla a López Obrador? ¿Alguien en su círculo más cercano —laboral o familiar— se atreve a hablarle con franqueza, con honestidad, con sensatez, con datos duros? ¿Alguien entre sus colaboradores más próximos tiene el valor de contradecirlo y le dice: “Señor presidente, usted no debe ser candidato presidencial, los números no lo favorecen”? ¿Alguien entre sus familiares le dice: “Andrés (o papá, o mi amor, o carnalito), no debes competir en 2012, ya cumpliste con tu misión histórica, casi ganas la Presidencia (o te la robó la mafia, da igual), pero en 2012 no vas a ganar, y sí vas a perjudicar a toda la izquierda electoral, porque vas a quedar en un remotísimo tercer lugar que no va a servir de gran cosa ni a tu movimiento, salvo por el dinero que les vas a agenciar al PT y a Convergencia, y que podrías utilizar para volver a lanzarte en 2018”?
Democratito de ultraderecha opina de la izquierdita: con referencia a su obsesión-pánico-desprecio: AMLO
"el verdugo de lo mejor que ha construido la izquierda mexicana"
Carlitos Marin, diario Milenio
Carlitos Marin, diario Milenio
domingo, 2 de agosto de 2009
Un poco de orden: los que no piensan son ustedes: los reporteros y columeneros, y no piensan porque les conviene
Esperando a los bárbaros
Luis Petersen Farah
2009-08-02•Al Frente
Hace ocho días recomendé aquí Los bárbaros de Alessandro Baricco. ¿Estará nuestra época, con sus nuevas costumbres bárbaras, evadiendo pensar? ¿O inventa con el acceso veloz y superficial a la información una nueva forma de estar que no exige mayores esfuerzos de profundización?...
Diario Público
Luis Petersen Farah
2009-08-02•Al Frente
Hace ocho días recomendé aquí Los bárbaros de Alessandro Baricco. ¿Estará nuestra época, con sus nuevas costumbres bárbaras, evadiendo pensar? ¿O inventa con el acceso veloz y superficial a la información una nueva forma de estar que no exige mayores esfuerzos de profundización?...
Diario Público
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