¡Carajo, qué envidia!
En Privado
Joaquín López-Dóriga
Al leer las crónicas sobre la conducta de los actores de la política chilena en su reciente proceso electoral, da envidia por la altura de miras de aquéllos y la pequeñez, a veces ruindad, de los nuestros... Eduardo Frei, el derrotado candidato oficialista a la presidencia, le llevó 30 segundos felicitar públicamente al ganador, el rico empresario Sebastián Piñera... no sólo lo saludó... sino que se apersonó en el cuartel general del vencedor... Cuando uno lee estas crónicas y compara el proceso chileno con los vividos en México, sobre todo en 2006, entiende por qué hay países mejores que otros: tienen mejores políticos, mejores gobiernos y mejor oposición...
Diario Milenio
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