(Los crímenes del cura son tres: decir "caricatura de estado", "narcoestado" y por acusar a los de la Suprema Corta de Cerdos de "encubrimiento", si seguimos a pie juntillas su intención, muchos, pero realmente mucho estaríamos citados para aclarar nuestro punto de vista sobre el estado, y el es uno de los que se dicen paladines de la libertad de expresión)
Incontinencia obispal
El asalto a la razón
Carlos Marín
El obispo de Saltillo, Raúl Vera, dijo el sábado reciente que en México hay una “caricatura de Estado” y, menos metafórico, soltó: “Ya tenemos un Estado narco”.
Cinco días después (ayer), su flamígero dedo apuntó hacia la Suprema Corte, que amparó a una veintena de indígenas que resultaron víctimas también de la matanza de Acteal, porque fueron sometidos a un proceso plagado de ilegalidades y encarcelados por más de once años.
Para Vera, su liberación “se inscribe” dentro de un proceso “de encubrimiento”.
Son pues, en su interpretación, “encubridores” los ministros: Olga Sánchez Cordero, Juan Silva Meza, José Ramón Cosío y Jesús Gudiño Pelayo.
No aclara, desde luego, si de su pastoral sentencia se salvan quien propuso mantener a los beneficiados en la cárcel (Sergio Valls), o los restantes seis del pleno, que no tuvieron vela en el histórico fallo.
“Ellos, los magistrados, nos están diciendo que quien se quiera asociar con un grupo armado tendrá la protección…”, calumnia Vera, sin que reaccione la “caricatura de Estado”.
Diario Público
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